Los malos olores arruinan tu día a día
✖️ Resisten a la higiene
A pesar de las duchas, el desodorante o el cepillado de dientes… los olores vuelven. Porque muchas veces vienen del interior.
✖️ Matan la intimidad
En los momentos de cercanía, un aliento fuerte o un olor incómodo pueden bloquearlo todo. Incluso los gestos simples se vuelven difíciles.
✖️ Derrumban la confianza
Cuando no te sientes fresco, dudas de ti mismo. Te controlas, evitas las miradas… y la seguridad desaparece.
✖️ Aíslan socialmente
Reuniones, citas, momentos a dos… te vas apagando poco a poco. El olor se convierte en un freno invisible pero constante.
