Cuando tu microbiota intestinal está desequilibrada (estrés, alimentación, antibióticos, IBP, intolerancias…), las bacterias producen compuestos sulfurados volátiles (VSC) — los responsables reales del mal olor.
Estos gases suben por el esófago y salen por tu boca y tu piel. No importa cuántas veces te cepilles : estás luchando contra un humo que sale de un fuego que está más abajo.
Por eso los enjuagues duran 10 minutos. Por eso tu lengua vuelve a estar blanca a los 5 minutos del cepillado. Por eso tu dentista no puede ayudarte : el problema no está en su jurisdicción.
La solución no es más superficie. Es ir a la fuente.
01
Desequilibrio del microbiota
Las bacterias malas proliferan en el sistema digestivo (SIBO, reflujo silencioso, disbiosis).
02
Producción de compuestos sulfurados
El sulfuro de hidrógeno y el metanotiol son producidos masivamente durante la digestión.
03
Subida por esófago y piel
Los gases ascienden y salen por la boca (aliento), la nariz, y los poros (olor corporal).
04
FresOdor+ actúa AQUÍ ↑
La clorofila + perejil + menta neutralizan los VSC en la fuente digestiva, antes de su liberación.